La acuicultura se ha vuelto algo fundamental para la reproducción y salvación de determinadas especies de peces o moluscos que podemos encontrar en el agua salada. En España, la acuicultura marina lleva funcionando desde hace más de 30 años, dejando claro lo que todos pensamos, y es que este es un método necesario y de mucha importancia tanto para el país como para los que consumen este tipo de productos.

Alrededor del mundo, la producción de animales marinos en reservas construidas expresamente para ello se ha incrementado mucho en los últimos años. Así, se pueden salvar muchas especies, además de controlar la cantidad de productos que se producen y que luego se destinan al consumo. Sobra decir que los peces o moluscos que se crían bajo este sector son muy saludables para el organismo, por lo tanto, en temas de salud para los consumidores, la acuicultura marina se ha vuelto un factor de gran importancia dentro de la alimentación en España.

En números, en España durante el año 2013 se produjo cerca de 250.000 toneladas en producción agrícola, del cual, el 94% pertenece ni más ni menos al cultivo de especies marinas, haciendo ver la dedicación que se realiza en España sobre el sector de la acuicultura. El valor que se estima que tuvo todo el cultivo de especies marinas en el año 2013 es de más de 370 millones de euros entre los que destacan especies como los mejillones, la lubina, la dorada, el rodaballo o el atún.

Utilización de las jaulas flotantes en la acuicultura

El cultivo en jaulas flotantes es la técnica más utilizada y segura para la proliferación de las especies dentro de los cultivos acuícolas, ya que permite que las especies a cuidar estén a salvo dentro de este tipo de jaulas sin que pierdan su contacto con el mar donde se deben criar y reproducirse. Gracias a las jaulas flotantes se consiguen resultados realmente idóneos para la acuicultura, y es por ello de la importancia que tiene en España el uso de este tipo de técnicas que ya son imprescindibles en las principales piscifactorías.

Sin la acuicultura marina, el consumo de productos marinos sanos y libres se reduciría de forma bastante notoria, pero además, la sostenibilidad del mar y de las especies que lo habitan, se verían en grave peligro, no sólo por el ser humano, sino también por otras especies con las que conviven en el mar. Gracias a esta práctica el cuidado de los productos que salen de la mar es una realidad, además de contar en los beneficios económicos que se generan por ello, y es por ello de la importancia que tiene el sector acuícola en España para que las piscifactorías y demás lugares en los que se tiene lugar estas prácticas sigan creciendo en los años venideros.